1.     Si no hay comunicación no hay equipo. Los equipos de mejora deben intercambiar experiencias y conocimientos para lograr sinergia grupal. Si esto no ocurre es mejor que la gente siga trabajando de manera individual y no pierda el tiempo en reuniones ineficientes.

REGLA 1:  Seleccione a los miembros considerando, además de sus conocimientos, su actitud y motivación. Comience utilizando al 20% de la dotación con actitud más proactiva. Las primeras experiencias deben ser muy positivas para inducir al resto a participar y dar señales de que “vale la pena”.

  1. Algunas personas pueden saber mucho sobre un tema pero son totalmente “corrosivas” a la hora de interactuar con sus pares.

REGLA 2:  Los autocráticos, los que no dejan hablar, los que piensan que lo saben todo, deben ser evitados en los primeros equipos. Si tienen información necesaria esta debe ser conseguida a través del líder o por vía jerárquica.

  1. Una charla desordenada sobre el tema puede, incluso, ser agradable y generar alguna buena alternativa de solución, pero no se avanzará mucho más de lo que se hubiera logrado sin conformar el equipo.

REGLA 3: Asegure el desarrollo de reuniones agradables pero ordenadas donde se aplique el método científico (PDCA, DMAIC, etc), para garantizar buenos diagnósticos. El líder del equipo debe ser garante de que esto ocurra.

  1. Los socios del éxito aparecen fácilmente, mientras que los fracasos espantan voluntades. Si a los equipos de mejora les va bien es muy probable que crezcan en número y resultados; si les va mal, muy pronto serán una anécdota para recordar algo que no funcionó y que dificultará cualquier nuevo intento.

REGLA 4: Propicie y divulgue los éxitos iniciales tanto como sea posible. Estimule, no solo la generación de resultados, sino también la actitud positiva y la creatividad. Para hacerlo, el contexto social en el ambiente de trabajo será fundamental. Algunas de las cuestiones a tener en cuenta son:

  • ü CRECIMIENTO: Valore las competencias de las personas y refuércelas o cree nuevas a partir de capacitación y entrenamiento. El conocimiento enriquece y es un activo muy valioso a nivel personal.
  • ü AUTONOMÍA: Permita que las personas tomen decisiones, tanto como sea posible. La autonomía estimula la autoestima, desarrolla la responsabilidad y alivia la necesidad de control.
  • ü FAMILIARIDAD: Genere un clima lo más distendido posible. Escuche a las personas, trate de entender su perspectiva y comunique abiertamente sin manipular. Un ambiente agradable con cierto toque de familiaridad es el mejor caldo de cultivo para la mejora y la innovación.

 

El individuo promedio tiene tendencia natural a trabajar y a participar, integrándose. Los obstáculos, que muchas veces generan los sistemas de gestión organizacionales y los malos gerenciamientos, los empujan a la pasividad y la indiferencia.